El Cerebro al 100% y pasa esto...



Nada

Fin del artículo

El hecho de hacer (o más bien desear) que el 100% del cerebro funcione es algo que hemos oído todos. Películas como Lucy, Múltiple o algunos episodios de series como Stargate Atlantis, describen fantásticos superpoderes que, alimentados de un poco de habladuría popular, pueden llevarnos a pensar que en el futuro quizás podamos activar el cien por cien y, con ello, leer mentes de otras personas, resolver las más complejas paradojas e incluso responder las cuatro preguntas que postulaba el bueno de Emmanuel Kant. 

Es un hecho que aún no conocemos cómo funciona el cerebro, por ello, varias corrientes han creado teorías que en muchos casos se contraponen. La frenología considera que el cerebro se divide en secciones y cada sección se ocupa de una acción. Siguiendo esta teoría el cerebro tendría una zona que se encarga de la memoria, otra zona encargada del aprendizaje y otra zona que se activa para mover la mano, por ejemplo. Considerando esto, cuanto más grande sea esa zona, más habilidad poseeremos en la función a la que se destina tal área. Por tanto, tendría sentido medir el cerebro en esa zona para conocer cuánta memoria, capacidad de aprender o habilidad psicomotriz posees. Pero, como está feo realizar una trepanación (abrir la cabeza con martillo y cincel) para observar cómo de grande tienes esa zona, los frenólogos consideraron oportuno medir la zona de la cabeza que se correspondía a tal área. Por otra parte, los holísticos defienden que el cerebro completo es necesario para realizar ciertas tareas. Desde este punto de vista tendría completo sentido que, a mayor activación de un área concreta, mejor desempeño en una tarea. 

Las ideas tanto frenológicas como holísticas aparecen en el siglo XX, por tanto, ¿qué hay ahora de todo esto? Pues, como siempre, ni un extremo ni el otro. Pese a que se busca la localización de ciertas estructuras que se especializan en algunas actividades, como hacían los frenólogos, ningún área funciona sola. Las diferentes zonas del cerebro se conectan entre sí de forma que hay redes que pueden especializarse más en algunas tareas que otras, pero sin usar todo el cerebro a la vez.

Comprendiendo que estas zonas no actúan de forma aislada, sino que necesitan del apoyo mutuo para realizar, prácticamente, cualquiera de sus funciones ¿qué sentido tendría activar todas estas zonas simultáneamente? 

Es evidente que la ciencia ficción no tiene como meta reflejar los últimos avances científicos, por eso es ficción, pero por esto cada vez que vemos una película de este estilo, hay que tener cuidado con creer todo lo que aparece, diferenciando la fantasía de la realidad. Y ya no hablemos de la cultura popular, dejémoslo para otro artículo, pero os daré un adelanto: los psicólogos no podemos leer la mente… ¿o sí?

Salvador Moreno

Comentarios

  1. Como ser humano sé cuáles son mis limitaciones. No pretendo en un futuro (ni quiero) saber qué pasa por las mentes de otros. La ficción para las pelis aunque, muchas veces con observar a algunas personas ya sabes qué están pensando.

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    1. Totalmente de acuerdo! La inteligencia emocional nos permite muchas veces intuir que van a hacer otras personas, el ser humano es una maravilla! Un saludo y muchas gracias por tu comentario.

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