Lo que Mr. Wonderful esconde


 “Que tus sueños sean más grandes que tus miedos”
 “Si puedes soñarlo puedes hacerlo”
“Quizás todos los días no sean buenos, pero siempre hay algo bueno todos los días”


No me ando con rodeos: ¿son realmente útiles estas frases? Sí. ¿En nuestro día a día? No. ¿Cómo es posible tal paradoja? Veamos. Todos y cada uno de nosotros sabemos lo fundamental que es la autoestima, lo importante que es el que sea alta y lo bien que se ve para el resto del mundo que así sea, pero la autoestima no sube en función de palabras mojadas en una salsa bucólica y pastoril… ¡Gracias a Dios!
La autoestima es algo que nos acompaña toda la vida, comienza a formarse desde la más tierna infancia y termina con nosotros. Durante ciertas etapas, todas las personas pasamos por fluctuaciones (subida en la infancia, una caída en la adolescencia y otra en la juventud…), pero la autoestima no cambia de un día a otro (a no ser que aparezca sin previo aviso algún evento traumático). Por tanto, el concepto que tenemos de subirnos y bajarnos la autoestima, como si de un termómetro se tratase, no parece sostenerse con mucha solidez; de hecho, dudo que se pueda llevar a cabo este vaivén durante un mismo día.
Pero, ¡Ojo! ¿estoy diciendo entonces que cuidarse a sí mismo es una tontería? Ni mucho menos. La salud mental y física es una pieza clave para poder llevar una vida plena, meta que debería tener cualquier persona, y poder ayudar a los demás. La psicología positiva (corriente psicológica encargada de estudiar las emociones, su buen manejo, la creatividad…), basándose en los principios de “antiguas” corrientes psicológicas como el humanismo, se centra en promover que la psicología, en definitiva, que las personas no tengan simplemente que huir de las enfermedades mentales, sino que realicen una búsqueda activa de felicidad, plenitud y  realización de sí mismo. Con este objetivo, investigadores como Seligman o el impronunciable Csikszentmihályi, exponentes de la psicología positiva, comenzaron a estudiar las destrezas de las personas para posteriormente mejorarlas, aunque aquí seguimos esperando a que se desarrollen terapias novedosas que lleven a tal autorrealización. La psicología positiva parece quedar actualmente en el marco de otra terapia que se centra en ayudar en población clínica, es decir, peronas con problemas de salud mental, pero no en población general.
Todas esas historias de auto-superación, vídeos motivadores y autoinstrucciones positivas son, y deben ser, usados para animar a aquellas personas que no están pasando por su mejor momento, pero verlas todos los días sin ton ni son sólo podrá llevar a un lugar: la costumbre. Nos acostumbramos a ver frases de Mr. Wonderful todos los días en Twitter, Instagram, nuestra carpeta, la funda del móvil, los estuches… por lo que empieza a difuminarse ese importante efecto que produce cuando esas frases se toman en serio y terminan por ser tan útiles como un “relájate” cuando estás en pleno ataque de ansiedad.


Salvador Moreno

Comentarios

Entradas populares de este blog

La Historia del Algarrobo: Cuando la Personalidad es Peligrosa