Creando un Cuadernillo Rubio útil para el día a día



No son pocos los problemas que llegan día a día a consultas de todo el mundo. Problemas que comienzan casi siempre cuando la persona que está sentada en frente tuya era pequeña, cuando aún vivía la más tierna infancia. ¿Podríamos haber evitado que la persona sufriera lo que ahora le trae a consulta? El hecho de solucionar conflictos psicológicos no es tarea fácil, y esto lo demuestran las terapias psicológicas que sí, funcionan, pero no en exceso. Y es que las terapias pueden funcionar bien con personas que presentan problemáticas leves o moderadas, pero los casos graves se escapan de nuestro alcance, o por lo menos en su totalidad. Por tanto, podría ser de utilidad que esos casos fuesen tratados nada más aparecer, pero... ¿Cómo?
Propongo defender algo que ya se está haciendo en muchos países como Australia o Canadá: la Prevención. No propongo ninguna locura, no es más que hacer lo mismo que se hace con las matemáticas, el lenguaje, la ciencia, el arte y la historia. Prevenir enseñando a nuestros pequeños desde la escuela cómo manejar sus problemas. De esta forma, el futuro adulto dispondría de técnicas a su alcance para manejar los problemas cotidianos y, lo más importante, concienciar de la necesidad de ir al psicólogo cuando lo necesite. Y esto sería mucho más fácil, desde luego, si la psicología no dependiese de gabinetes privados pues, como todos sabemos, no todo el mundo puede pagarse un psicólogo... Pero ese es tema de otro artículo.
Con esto quiero decir que quizás los psicólogos clínicos podrían comenzar a salir de sus consultas para enseñar a los futuros adultos que los problemas se pueden afrontar, que el mundo no está en contra suya y que, a veces, la incertidumbre de que algo ocurrirá o no se puede simplemente aceptar. Quizás alguien piense que pretendo usurpar la posición del orientador en las escuelas. Si tú eres esa persona, permíteme decirte que no es mi intención, nada más lejos de la realidad. Lo que planteo es explicar técnicas para tratar trastornos psicológicos a la población general, ya que muchas veces, estas técnicas nos son útiles en el día a día para afrontar los problemas y no llegar a desarrollar un consecuente trastorno. 
Y es que no se puede entender de otra forma la psicología si no es como un conjunto de conocimientos que se acerque a todas las personas. ¿No sería acaso precioso ver entre esos cuadernillos de Rubio y de vacaciones Santillana una pregunta sobre cómo relajarte cuando tienes mucho estrés o una actividad en la que el niño/a deba diseñar un plan para afrontar un miedo?
Corolario: Como bien dice mi abuela, más vale prevenir que curar.

Salvador Moreno

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