Investigación en Psicología: La Gran Olvidada





Año 1879. Wilhelm Wundt funda el primer laboratorio de Psicología Experimental en la ciudad alemana de Leipzig. Si bien la Psicología venía gestándose desde hacía muchos siglos, la parte más científica surgió en un cuarto donde Wundt guardaba sus equipos y aparatos experimentales. Con el tiempo, sin embargo, empezó a utilizar tal espacio no solo para dar clases sino también para realizar sus experimentos. 

Hasta aquel entonces, la Psicología estaba íntimamente relacionada con la filosofía, la mitología y le religión. Claramente, esto no suponía ningún problema. Pero entonces llegó el siglo XIX, y la Psicología tuvo que evolucionar para ser tomada como lo que es: una ciencia. De tal forma que empezó a centrarse en estudiar la realidad de forma objetiva. En este contexto, llegaría Wundt para marcar la diferencia con ese primer laboratorio. Y si bien pasarían casi 10 años hasta que consiguiera su propio edificio dedicado íntegramente a la investigación psicológica, el desarrollo que tuvo lugar desde entonces fue vertiginoso, dando lugar a numerosas escuelas que aportarían su propia visión sobre cómo estudiar en Psicología. Lo demás, es historia… nuestra historia

Sin embargo, la gran pregunta es: ¿Dónde ha quedado ese espíritu experimental de nuestra profesión? 

En los tiempos que corren, cualquier estudiante elegiría sin pensárselo dos veces dedicarse a la clínica o la rama social antes que verse involucrado en tareas de laboratorio; y ya si hablamos de manejar programas estadísticos, apaga y vámonos. Pero, ¿esto nos ayuda? 

Si optamos por alguna salida más "de cara al público", está claro que veremos resultados a corto plazo -lo más a corto plazo que se puede cuando tratamos con personas-, además de que conseguir un trabajo, dentro de las dificultades del panorama actual, puede ser más fácil. Sin embargo, olvidamos que investigando también podemos conseguir cambios, si bien el proceso suele ser mucho más lento. Pero, sin duda alguna, lo mejor de todo es que el alcance de estos puede llegar a ser tremendo. 

El quid de la cuestión es que muchas veces nos centramos en lo que tenemos delante en lugar de pensar en las raíces de nuestra profesión, en la importancia de investigar, de estudiar para mejorar tratamientos, formas de proceder y de ver la realidad... Y es cierto que trabajar en este campo es casi un sueño inalcanzable en nuestra sociedad actual, al menos en España. Pero, ¿y si Wundt hubiera pensado así? ¿Dónde estaríamos ahora? ¿Qué sería de nuestra noble profesión?

Pero tranquilos, que no todo es malo. Porque, si bien es cierto que tradicionalmente la investigación ha ido de la mano con la parte más básica de la Psicología, hoy en día se puede investigar desde cualquier rama, contribuyendo no solo al avance de los conocimientos que poseemos sino también a defender el título de "ciencia" que tan justamente nos hemos ganado.

Por María José Quintero.

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