Ayudándose a uno mismo: La Importancia del Paciente



Somos muchos los que pensamos que los psicólogos no somos más que facilitadores. Simplemente ayudamos a la persona a encontrar lo que realmente quiere, pero no hacemos magia, ni por lo general le enseñamos cosas que la persona no sepa ya. Un dato: La mayoría de los problemas psicológicos se solucionan de forma espontánea, por el propio “paciente” y sin ayuda más allá de su entorno. Eso se debe a que somos las personas los que creamos cambios en nosotros mismos, nadie externo. Es por esto por lo que se dice que el poder está dentro de nosotros, lo que en inglés se llama “empowerment” y en español hemos traducido con, para mi gusto, la feísima palabra: empoderamiento.

¿Qué hace el psicólogo entonces? –quizás te preguntes. Ayudar a que el tiempo que tarda la persona en salir de ese bache sea menor, y lo que es más importante aún, enseñar a la persona pequeños trucos para que en el futuro, cuando se encuentre con el problema, no vuelva a recaer (lo que técnicamente se llama “prevención de recaídas”). Para entender esto vamos a pararnos a pensar en posibles problemas que puedan ser “patológicos”. Sentirse sumamente agotado, triste, taciturno o estar, por lo contrario, muy alterado, nervioso, angustiado, agobiado, ¿no son acaso sentimientos  normales, por no decir habituales, en nuestra vida? Pues la verdad es que bastante–quizás pienses. Por esto, con la misión de facilitar y no recaer se suele explicar a la persona de dónde creemos que viene su problema, cómo apareció y porqué aparece ahora, básicamente aclarar lo que la persona ya sabe pero nunca se ha planteado. Pero lo más importante es hacerle ver que el problema puede reaparecer en cualquier momento porque es algo normal de la vida. El estrés y los momentos de tristeza no solo son comunes, sino que en ciertos momentos son buenos, como hemos comentado en otros artículos (véase The Dark Side of the Anxiety), porque son respuestas del cuerpo para hacernos parar y pensar qué debemos hacer ahora. 

Cómo puedes observar, el psicólogo no podrá ayudarte con cosas que no estén dentro de ti mismo, por eso, en ocasiones, los libros de autoayuda pueden ayudar a las personas o ellas mismas, con su fuerza de voluntad, solucionan grandes problemas que a otros les hubiesen llevado a una depresión muy grave. Aunque no todo es de color de rosas y también es cierto que somos despistados y un poco vaguillos por naturaleza. Es por esto que las terapias psicológicas aplicadas en consulta, en vez de mediante libros de autoayuda, son más útiles y suelen dar resultados que se mantienen durante más tiempo. En resumen:
“Tenemos un gran poder dentro de nosotros, pero tampoco nos flipemos”

Salvador Moreno

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